Después de un duelo, ¿dónde encontrar el consuelo?
 

 

El lugar es sorprendente.. Imagináos: os paseáis por los campos de Normandia y detrás de un caminito rodeado de campos y de bosques se revela a vuestra mirada una basílica imponente... Ese es el santuario de Nuestra Señora de Montligeon, en el que todos los días, desde el siglo XIX, se reza por los difuntos. Además numerosas personas encuentran hoy allí escucha, apoyo y consuelo, después de la pérdida de un ser querido.

El nacimiento del santuario de Nuestra Señora de Montigleon está unido a la historia de un sacerdote, el padre Pablo Buguet. Dos años antes de ser nombrado párroco de este pueblecito, La Capilla-Montligeon (Orne), el padre Buguet, joven sacerdote en ese momento, está profundamente afligido por tres muertes acontecidas en su familia. El 1 de noviembre de 1876, su hermano Augusto es aplastado por una campana caída de la iglesia de Nuestra Señora de la Mortagne. " ¿Y su alma?", dirá entonces el joven párroco. A este trágico accidente suceden la muerte de sus dos sobrinas de 12 y 16 años... "La necesidad de consolar las almas del purgatorio...Tengo que trabajar para liberar esas almas", apunta entonces el padre Buguet en su diario. La idea de crear una obra, con este fin, germina en su corazón a partir de ese momento.Va a hacerse realidad en La Capilla-Montligeon.

Una de las preocupaciones que obsesionan a este sacerdote es rezar y hacer rezar por todos los difuntos, sobre todo por "aquellos por los que no reza nadie".

Después de varias gestiones, en 1884 el párroco Buget obtiene del obispo de su diócesis la aprobación de los estatutos de su asociación. Se convierte entonces, como dice él mismo, en el "viajante de las almas del purgatorio", haciendo colectas de parroquia en parroquia para construír su obra.

En 1887, se lanza en otra aventura: "Buscaba el conciliar este doble objetivo: hacer rezar por las almas olvidadas y, a cambio, obtenir a través de ellas los medios de hacer vivir a los obreros". Al llegar a Montligeon, le ha impresionado la pobreza material y humana de los habitantes del pueblo, cada vez más abandonado por los jóvenes.. Decide crear una imprenta para publicar los boletines de su obra, y suscitar así trabajo. En 1894, la imprenta ha permitido la creción de 31 empleos.

En 1887, después de la primera peregrinación organizada para rezar por "las almas santas", las muchedumbres empiezan a afluir de toda Francia y del extranjero. La fama de Nuestra Señora de Montligeon se extiende poco a poco por el mundo.

"Quisiéramos elevar, en Montligeon, una capilla digna de nuestra gran hermosa obra donde todos los días vienen a juntarse, para subir juntar hasta Dios, las recomendaciones del universo", podemos leer en junio de 1890. Muy deprisa, para responder al deseo del padre Buguet, los dones afluyen hasta el punto de que, el 22 de septiembre de 1894, comienzan los primeros trabajos. De modo paralelo, el padre Buguet se lanza a hacer largos viajes, siempre como misionero de las almas del Purgatorio: Roma (1893) donde el papa León XIII le anima, Europa occidental (1895), Estados Unidos (1897), Alemania y Europa central (1898), España (1899).

El 4 de junio de 1896, la primera piedra de la futura basílica de Nuestra Señora de Montligeon es bendecida. En mayo de 1905, el coro y la nave principal están acabadas. La primera misa tiene lugar el 1 de junio de 1911, para la peregrinación anual.

El 14 de junio de 1918, Pablo Buguet se apaga. La obra de Montligeon, en cuanto a ella, sigue todavía hoy, acogiendo hoy a numerosos peregrinos y visitantes.

Para más información:

Nuestra Señora de Montligeon:

Sanctuaire Notre-Dame de Montligeon

61400 La Chapelle-Montligeon

Tel. 02 33 85 17 02

Fax. 02 33 85 17 15

Acogida de la ermita :

Tel. 02 33 85 17 00

e-mail: infos@sanctuaire-montligeon.com

Centro de documentación:

ESCHATON. Tel. 02 33 85 17 07

e-mail: eschaton@sanctuaire-montligeon.com

Montligeon publica también una revista mensual Chemins d’éternité (Caminos de eternidad), cuyo equipo a colaborado a la elaboración de este número.

 

Un lugar de paz y de escucha

Después de un duelo, es necesario a menudo el poder confiarse, el poder llorar... Una de las vocaciones del santuario de Nuestra Señora de Montligeon es la de ser un lugar de paz, de encuentro y de escucha para las personas en duelo por un difunto. Allí, todos pueden depositar sus penas, expresar su tristeza y, poco a poco encontrar la paz. Un equipo de acogida, compuesto por sacerdotes, hermanas y laicos está presente todo el año, poniéndose a la disposición de peregrinos y visitantes para responder a sus preguntas, consolarles en su desamparo, etc.

A menudo, para evitar que los difuntos no sean olvidados demasiado deprisa, "tachados" de la memoria de los vivos, queremos estar en comunicación con ellos: la oración nos lo permite (cf. Pregunta 26). Todos los años, miles de nombres y de rostros de personas muertas son confiados a la oración de todos los cristianos, en Nuestra Señora de Montligeon.

Por otro lado, los "asociados de la Obra de Nuestra Señora de Montligeon" tiene la preocupación de rezar de un modo más especial por los difuntos, de modo particular por los más olvidados, e invocan por ellos a Nuestra Señora de la Liberación, en unión con todos los peregrinos que vienen al santuario a lo largo del año. Existen grupos de oración unidos a Montligeon en numerosos países.

La muerte del otro nos obliga también a menudo a interrogarnos sobre nuestra propia muerte. Todos tenemos que responder un día a estas preguntas: ¿cuál es el sentido de mi vida aquí abajo? ¿ Qué será de mí después de mi muerte? La misión del santuario de Montligeon es anunciar el mensaje de la Iglesia sobre el destino eterno de todo hombre, mensaje formidable de esperanza.

El santuario de Nuestra Señora de Montligeon es así pues también un lugar en el que los cristianos vienen a proclamar juntos su esperanza en la vida eterna.


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